«ALIMENTACIÓN ANTES, DURANTE Y DESPUES DE COMPETIR»

La alimentación en el deporte juega un rol crucial en el rendimiento y la recuperación de los atletas, especialmente en días de competición. Antes de competir, es fundamental preparar el cuerpo con una nutrición adecuada que garantice la energía necesaria para rendir al máximo. Los alimentos consumidos deben ser fáciles de digerir, ricos en carbohidratos complejos y con un aporte moderado de proteínas para mantener los niveles de glucosa en sangre estables y evitar la fatiga prematura. Asimismo, una correcta hidratación es clave para prevenir la deshidratación y los calambres musculares.

Durante la competición, el enfoque debe centrarse en mantener la energía y reponer los líquidos perdidos. Dependiendo del tipo de deporte y su duración, puede ser necesario consumir alimentos o suplementos de rápida absorción, como geles energéticos, frutas o bebidas isotónicas que aporten carbohidratos simples y electrolitos. La estrategia nutricional en este momento debe ser precisa, evitando alimentos pesados o difíciles de digerir que puedan causar malestar.

Finalmente, la alimentación post-competencia es vital para la recuperación del cuerpo. En esta fase, el organismo necesita reponer el glucógeno perdido, reparar los tejidos musculares y rehidratarse. Una combinación de carbohidratos y proteínas es esencial para optimizar este proceso. Además, incorporar alimentos ricos en antioxidantes y antiinflamatorios favorece la regeneración celular y ayuda a reducir la inflamación causada por el esfuerzo físico.​